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El muro angelino que unió razas

  • El muro, de 800 metros, cuenta la historia de Los Ángeles hasta los años 50, con las luchas de las minorías al centro. Foto: Francisco Morales V.
  • La muestra 'La frontera EE.UU. - México: Lugar, imaginación y posibilidad', curada por Ana Elena Mallet, ocupa los tres pisos del Craft & Folk Museum de Los Ángeles. Foto: Francisco Morales V.


Francisco Morales V.
Recientemente, Judy Baca se realizó una prueba de ADN. Los hallazgos no la sorprendieron: en su torrente sanguíneo, hay algo de apache.

"Eso lo explica muy bien, ¿no es así?", dice con sorna, guiñando un ojo, y le echa un vistazo al retrato de su abuela en una pared de su oficina, una mujer morena de facciones recias y dos trenzas negrísimas de cabello espeso.

En algún momento, especula, un apache que cruzaba por Chihuahua entró en su linaje. De ahí le viene lo aguerrido a su familia, que se fue hacia al norte escapando de la Revolución y llegó hasta California, donde ahora ella pelea, todos los días, contra el odio.

Si los muros de Los Ángeles hablaran, lo harían, seguramente, sólo para saludar a Baca (1946).

Fundadora del programa público de muralismo de la ciudad en los años 70, la artista llegó a dirigir la creación de 400 murales comunitarios en los barrios más inseguros de la urbe.

"Alguien me ha dicho que todo viene del agua, porque mi abuela era de Jiménez, y de esa misma región es Siqueiros", dice sobre su vocación para hablar de política en las paredes.

Baca habla desde su oficina en SPARC (Centro de Recursos para el Arte Público y Social, en inglés), una estación de Policía convertida en un cuartel para la creación de comunidad a través del arte.

El trabajo de su vida es precisamente eso: un mural de unos 800 metros de largo y 10 metros de alto que busca desentrañar una historia que, asegura, le había sido negada a los pueblos de California.

Con el tiempo, el proyecto adquirió el nombre que su tamaño demanda: The Great Wall of Los Angeles (El Gran Muro de Los Ángeles).

"Este trabajo es el trabajo de mi vida, esencialmente, había dicho un día antes, en un recorrido del mural. "He estado trabajando en ello más de la mitad de mi vida. Comenzó hace casi 40 años".

A poca distancia de su natal Watts, el vecindario donde, en 1965, ocurrió uno de los peores disturbios raciales de la historia de Estados Unidos, Baca convocó a un grupo de 80 jóvenes de comunidades igualmente violentas para trabajar en el mural.

Las autoridades, entonces ávidas de encontrar maneras de aminorar la tensión racial y las luchas de pandillas, permitieron a la artista pintar las paredes del Canal de Control de Inundaciones Tujunga, donde antes pasaba un río. "El tatuaje en la cicatriz donde antes corría un río", lamenta Baca, quien jugaba ahí de niña: "Miré estos ríos convertirse en concreto".

Fue en 1974, cuando comenzó la producción de la obra, que Baca encontró su metáfora. Se dio cuenta de que, como habían hecho con su río, la historia de las minorías de la ciudad podía desaparecer por una decisión del Gobierno.

Con su cuadrilla de muchachos, indagó en la historia de sus familias y descubrió lo que había sido contado. Armada con anécdotas de migración, hambre, deportaciones, segregación racial y brutalidad policiaca, salió a reescribir.

"En ese entonces, nuestras historias habían sido desaparecidas a tal grado que en realidad no sentíamos que habíamos tenido algo que ver con la historia de California", recuerda

Las faenas fueron extenuantes. Entre el calor del Valle de San Fernando, que tiraba de las escaleras a los muchachos, y las tensiones entre latinos y negros -que resultaron una vez en una batalla campal-, lograron completar la primera parte del mural en un verano.
A la fecha, 400 jóvenes han puesto su esfuerzo, y recibido un salario acorde, para que la historia de California, actualmente, esté contada desde la prehistoria hasta los años 50 en el Canal de Tujunga.

Tras un accidente en los 80, sin embargo, cuando se inundó insospechadamente y casi mata a una muchacha, el mural se ha detenido, pero no por siempre.

En el SPARC, Baca y su equipo ya idean el Instituto del Gran Muro, un espacio para la creación muralística que permita hacerlos al interior y, mediante una tecnología que han desarrollado, integrarlo a las paredes.

Justo afuera de la oficina de Baca, ya hay un mural pintado por pupilos suyos que será llevado a Watts para conmemorar un aniversario más de los disturbios.

"Ése es el sueño y vamos para allá", sonríe la veterana chicana.

Si le preguntan por Trump y su muro, contesta al instante: "Es una metáfora para la división, no es ni siquiera una división efectiva, porque no va a prevenir que la gente cruce".

Para ella, está clarísimo, los muros son otra cosa.

Reimaginan artistas la frontera

No tiene caso negar la frontera: está ahí y, como van las cosas, no irá a ningún lado. Con esto en mente, 47 artistas de ambos lados la reimaginan, padecen, critican y, también, se mofan de ella.

"Cuando empezamos, la reflexión no era sobre el momento político", reconoce Ana Elena Mallet, curadora de La frontera EE.UU. - México: Lugar, imaginación y posibilidad.

"Hicimos muchas reflexiones sobre el pasado político de la relación entre artistas, diseñadores y arquitectos con la frontera, pero en el momento en el que sucedió lo que sucedió, la verdad es que esta exposición toma un significado diferente".

Con o sin Trump en la Presidencia, el conjunto de obras multidisciplinarias que han tomado los tres pisos del Craft & Folk Museum de Los Ángeles, como parte de Pacific Standard Time: LA/LA, reconocen la profunda relación que existe entre ambos lados.

La pieza de los hermanos Einar y Jamex de la Torre, por ejemplo, satiriza a la frontera con un collage de elementos provenientes de El jardín de las delicias, de El Bosco, donde lo celestial está en Estados Unidos y lo infernal en México.

Los arquitectos Ronald Rael y Virginia San Fratello, a través de diseños realistas, la imaginan como una pista de carreras, un patio de juegos con sube y baja de cada lado o simplemente formada por una pared de nopales endémicos.
Hora de publicación: 00:00 hrs.

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