Recibe en tu email las próximas
columnas de Salvador O. Nava Gomar
1 mes
2 meses
3 meses

El día después

COLABORADOR INVITADO / Salvador O. Nava Gomar


Parece que no hay ciudadano contento con el proceso electoral. Cómo estarlo tras más de 37 millones de spots pautados en radio y TV; la guerra sin tregua de acusaciones recíprocas entre partidos (que bien podrían cambiarse entre candidatos al azar y no marcarían mayor diferencia); la violencia con amenazas de más violencia; la saturación del espacio público con el absurdo amontonamiento de pendones, mantas y pintas con nombres, fotos, logos y frases que se antojan huecas de tanta repetición; la situación del país, su crisis de legitimidad, la falta de confianza, el hartazgo de lo público que corre en paralelo con el desconocimiento de las dinámicas estatales y de la dificultad de las autoridades para comunicar lo que se hace y sus razones; la falta de flujo y la desigualdad económica que parecen un insulto frente a los más de 21 mil millones de pesos que costó este proceso federal (partidos políticos nacionales, INE, TEPJF y FEPADE), a lo que hay que sumar el gasto de los procesos locales. En conjunto compitieron diez partidos nacionales, más los candidatos independientes y partidos locales; cerca de 22 mil candidatos para 2 mil 179 cargos de elección popular, todo bajo las reglas de una normativa electoral de las más sofisticadas del mundo que exige además una visión integral de las complejidades políticas y sociales del país.

Más datos antes de explicar lo que viene a partir de hoy: en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resolvimos aproximadamente 17,000 juicios y recursos; emitimos 57 opiniones en acciones de inconstitucionalidad y resolvimos numerosas impugnaciones sobre los nuevos reglamentos del INE, la integración de tribunales y organismos públicos electorales locales; omisiones legislativas sobre candidaturas independientes; procesos internos y conformaciones de listas de candidaturas de partidos políticos; aplicación efectiva del principio de paridad de género; impugnaciones relacionadas con la propaganda y los alcances de la libertad de expresión en el debate político; la fiscalización de gastos de precampañas, entre un sinnúmero más de asuntos y temáticas.

Pasada la elección pareciera todo acabado e incluso algunos dicen que empezará el descanso como cuando se quita uno los zapatos apretados... ¡Falta tanto! Nuestra cultura democrática no alcanza para aceptar derrotas. La mayoría hace su última lucha en juicio, pues hay un entendimiento tergiversado de la legalidad y una inflación desmedida de la litigiosidad.

Después de la jornada electiva faltan los resultados de la fiscalización (cuánto se gastó), la validación de los cómputos y resultados electorales, la resolución de juicios y recursos sobre recuentos, nulidades de votación y elección (ahora también por rebase de topes de gasto, adquisición indebida de tiempos en radio y TV, y uso de recursos públicos o de procedencia ilícita) y su declaratoria de validez; la asignación de diputados de representación proporcional; la definición de qué partidos conservarán su registro (por obtener como mínimo el 3% de la votación) y cuáles no.

El Tribunal Electoral tiene la última palabra, es órgano límite, sus resoluciones son definitivas e inatacables. ¡Alta es su responsabilidad! Somos un Tribunal Constitucional porque hacemos valer los principios insertos en la Constitución y en los tratados internacionales: una persona un voto; equidad de género; voto libre, secreto y directo; equidad en la contienda; prevalencia de los derechos a votar, ser votado, afiliación y asociación; transparencia y autonomía de la autoridad electoral, entre otros principios, derechos y libertades fundamentales; todos pilares de una verdadera democracia, cuya esencia es, ni más ni menos, la voluntad ciudadana expresada en las urnas a través del voto, y el Tribunal Electoral es su último garante.

 
El autor es magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

 
 
 

FOTOGALERIAS RELACIONADAS

GALERIA MULTIMEDIA RELACIONADAS

GRÁFICOS ANIMADOS RELACIONADOS

NOTAS RELACIONADAS

MÁS DE COLABORADOR INVITADO / Salvador O. Nava Gomar

Alfredo Figueroa Fernández
Ítaca
Alberto J. Olvera
Restauración o esperanza
Silvia Garza
Ética de la educación
Alicia Bárcena
China y AL: diversificación
Silvia Garza
Compromisos y educación
Irma Uribe
Desde mi aula
Ernesto Canales
La madre de las Reformas
Fernando Rodríguez Doval
¿Dónde está la derecha?
Fernando Landeros
Teletón: verdades
David Heurtel
Mercado de carbono
Gustavo Leal Cueva
Petróleo: lecciones texanas
Tanya Müller
Datos, aire y decisiones
Ciro Murayama
Respuesta a la CIRT
Zoé Robledo
#FueraElFuero
Arturo Escobar
Que hablen las urnas
Emilio González G
Binomio inhumano
Alfredo Figueroa
Más libre que nunca
Rosa Elba Pérez
Turismo a la mexicana