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'Todo es poetizable'

  • A finales de 2016, Santibáñez ganó el Premio Internacional de Poesía "Mario Benedetti", entregado en Uruguay, con "Eros una vez", publicada por Seix Barral. Foto: Hugo Balcázar
  • De 50 años, Julia Santibáñez es poeta, editora y traductora. Dejó un puesto en una editorial para dedicarse a escribir. Foto: Hugo Balcázar
  • La poeta explica que le gusta la musicalidad de las palabras, las prueba, a nivel sonoro, visual, conceptual y metafórico, Foto: Hugo Balcázar
Miguel de la Vega
Hace dos años, Julia Santibáñez dejó atrás una carrera en el mundo corporativo y se convirtió en un mujer de letras. O mejor dicho: en una mujer de palabras. Es una poeta que anda a la caza de un sustantivo que sea protagonista de sus versos, o de un adjetivo escurridizo que se vuelva preciso y precioso.

¿Qué es hoy el amor?
Esa es La Pregunta. Si tuviera la respuesta sería multimillonaria, sobre todo si supiera cómo llegar a él y cómo conservarlo. No sé qué es el amor.

Pero escribes sobre él.
Sí, pero desde mi óptica muy personal, no pretendo dar cátedra, ni hablar desde un podio. Me chocan los absolutos, no me gustan, no creo en ellos. Creo en mi experiencia y desde ahí escribo.

Entonces, desde tu visión, ¿qué es el amor?
Es la fuerza más brutal que existe, en todas sus acepciones: positiva y negativa. Es la fuerza más aterradora, de mayor peligro, adrenalina y riesgo, pero, al mismo tiempo, lo más vitalizante, lo más inspirador, lo que más te hace sentir el impulso de hacer cosas. En mi caso, es la inspiración para escribir.

¿Qué te seduce?
Fundamentalmente, la inteligencia. La envoltura no me interesa y prueba de ello son mis parejas anteriores, jajaja.

¿Quién escribe poemas en tiempos de Twitter?
Los necios, los absolutamente insensatos como yo. Escribo porque no encuentro una mejor manera para tratar de amarrar el instante, de atraparlo en un par de líneas y luego echarlo a volar.

¿Por qué dejaste el mundo corporativo?
Porque quería dedicar más tiempo a mi escritura, a mis propios intereses. Me gustaba mi trabajo en las editoriales, pero la parte de manejo con el corporativo, los presupuestos, los estados de resultados todas esas cosas me resultaban engorrosas y cada vez más cansadas. Llega un momento en que tienes que dar un manotazo en la mesa y decir: "ahora me toca a mí".

¿No fue una crisis de la mediana edad eso?
No sé, no creo porque lo venía pensando de tiempo atrás, pero no me había atrevido. No es fácil atreverte cuando tienes un cheque cada 15 días, prestaciones, mantienes una hija que está en la prepa. De pronto, literalmente, las cosas se acomodaron y dije "o lo aprovecho ahorita, o me voy a arrepentir el resto de mi vida".

¿Llegar a los 50 años te da libertad o te pesa?
No, ¡no me pesa nada! Me da la voluntad y la valentía, tal vez el coraje, de decir "ahora me toca a mí". Ya me demostré y le demostré a todo el mundo que lo podía hacer, ahora quiero correr riesgos.

Uno de tus poemas habla del abuso sexual infantil, ¿se puede hacer denuncia en la poesía?
Sí se puede. No son poemas de cruzada, pero en él abordo el tema del abuso infantil porque me parece fundamental no dejarlo de lado. No me gusta el panfleto, pero través de lo que escribo se transparentan mis intereses, mis preocupaciones, mis obsesiones, mis corajes, y eso quedó en esos dos poemas.

¿El tema te pega por algo especial?
Me interesa porque soy mujer, porque soy mamá de una mujer y porque conozco de cerca varios casos de abuso infantil y es un tema que no ha tenido la relevancia que debería de estar teniendo.

¿Qué muere en un niño que es violentado sexualmente?
Muchas cosas, pero sobre todo muere la imagen que el niño tiene de sí mismo. Porque, además, la mayoría de las veces los hacen cargar con la culpa que debería cargar el adulto abusador. Si alguno de mis poemas sirve para alertar sobre eso, me daría mucho gusto. Pero, insisto, no creo en la poesía de consigna, para mí la primera consigna de la poesía es estética, mi primer compromiso es con la palabra y con el poema.

¿Cuál es tu palabra favorita?
Burbuja. Me gusta borborigmo, es la palabra que designa los ruidos de la panza, es una onomatopeya casi perfecta.

¿Hay alguna palabra que odies?
Cajeta, a pesar de que amo la cajeta, la palabra me parece horrenda.

¿Por qué?
No sé, suena muy feo, es muy áspera, es muy No sé, no me gusta nada, jajaja.

¿Cuál es la palabra que más trabajo te ha costado encontrar?
Hay uno de los poemas del nuevo libro que dice que los ojos del patrón son "dos pellizcos". Me tardé un ratote en encontrar la imagen.

¿Cómo sabes cuándo una palabra es la correcta?
Es complicado, es muy subjetivo y por supuesto que no tengo una respuesta absoluta. Leonard Cohen dijo: "si yo supiera de dónde vienen las buenas canciones, iría ahí de visita más seguido". Si yo supiera cómo encontrar la palabra más exacta, lo haría más seguido, es un proceso muy intuitivo.

Pero la palabra precisa, la que debe ir ahí, ¿la sientes, la ves? ¿Cómo sabes que ésa es la buena?
Leo mis poemas muchas veces en voz alta, porque me interesa la musicalidad. Entonces, de repente, hay una palabra que se atora, algo pasa ahí, esa no es, entonces hay que buscar otra. Le hago como muchas pruebas a una palabra, a nivel sonoro, visual, conceptual, a qué metáfora alude

¿En algún momento te puedes desconectar y dejar de ver palabras que caen frente a ti como Tetris?
Es difícil porque todo es poetizable, cualquier cosa, la cosa más increíblemente vana, absurda y grosera puede convertirse en un poema.

¿Todo el tiempo estás confeccionando poemas?
Sí, tengo una libreta que cargo 24/7 y ahí voy vaciando todo, desde un adjetivo que de repente iba pasando y escuché y dije: "¡ah, ese es el que necesito!"; o una palabra que se me ocurrió inventar. Todo el tiempo mi cabeza está en eso, incluso cuando estoy dormida. Es difícil que descanse, todo puede ser poesía.

¿No te bastan las palabras que tenemos?
A veces es insuficiente el lenguaje, me pasa mucho que no encuentro lo que quiero decir y entonces tengo que inventar una palabra, no soy ni la primera ni la última que lo va a hacer; otras tantas veces es simplemente por jugar y por ver qué pasa y qué tanto puede el lector acompañarme en un experimento léxico. Me gusta mucho violentar las categorías gramaticales, un sustantivo sustantivarlo o adverbializar el adverbio.

¿Cómo se administra la fatalidad, como dices en uno de tus poemas?
Con mucha dificultad. La pasión es una fatalidad, pero también es una vitalidad y no estoy jugando con palabras ¿Cómo se administra? Pues sabiendo que se va a acabar, en algún punto se va a acabar, va a ser un desmadre y te vas a dar de frente contra la pared, pero mientras existe ¡a darle!

¿Por qué es una fatalidad la pasión?
No creo en amores eternos, no creo que exista el amor eterno. El novelista Frédéric Beigbeder dice que el amor dura tres años. No sé si dura tres años, pero sí creo que tiene una vida bastante corta y, sin embargo, en ese tiempo es eterno. El amor es eterno mientras dura. El tiempo que dure es eterno, en ese momento puedes vivir la eternidad.

¿Qué papel juega el erotismo en tu vida?
Es definitorio de quién soy, cómo me veo y cómo me muevo. Yo no sé hacer las cosas a la mitad, ni conteniéndome.

Entonces, ¿te enamoras rápido?
Supongo que sí, pero no me arrepiento. Hay una novela que dice que "el amor es una obsolescencia programada", sabes que te vas a quedar sin frenos y vas a toda velocidad. Para mí eso es el erotismo en toda la expresión, no solamente en una relación de pareja, sino en todo. El juego del deseo, la seducción, el interés erótico vital por hacer algo.

¿Qué piensas cuando ves a una pareja que está en un restaurant, no se hablan y cada uno está viendo su celular?
Me da mucha pereza, yo no sé estar así. Para mi forma de ser no cuadra, no puedo, me aburre, me cansa, soy mucho más fuego.

¿Qué libro de poesía le recomendarías a Enrique Peña Nieto?
Uno mío: me encantaría que leyera Ser azar, y saber qué piensa.

¿Cuál quieres que sea tu epitafio?
"Hasta la poesía siempre".

____________
CINCO DATOS

1. De 50 años, es poeta, editora y traductora.

2. Estudió Letras Hispánicas en la UNAM y tiene una maestría en Literatura Comparada.

3. Es autora de seis libros, entre ellos, Versos de a pie, publicado en España; Ser azar y Rabia de vida.

4. A finales de 2016 ganó el Premio Internacional de Poesía "Mario Benedetti", entregado en Uruguay, con Eros una vez, publicada por Seix Barral.

5. Escribe el blog www.palabrasaflordepiel.com
Hora de publicación: 00:00 hrs.

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