CULTURA

Los horrores de la lengua

Daniel Santiago

(20 febrero 2015) .-00:00 hrs

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Dicen que antes de la Guerra Civil Española, había nuevos ricos que, en su afán de ostentar mansiones y riquezas, se acercaban a las tiendas y pedían "el automóvil más grande que haiga".

Esta historia, que aparece en el sitio de la Fundación del Español Urgente, es tal vez la causa por la que la palabra "haiga" esté en los diccionarios definida como "un automóvil muy grande y ostentoso".

Pero otro asunto es el uso cotidiano y equivocado de este término. Cualquier persona que escuche "haiga" sabrá que se trata de la incorrecta conjugación del verbo "haber".

Al celebrarse mañana el Día Mundial de la Lengua Materna, lingüistas explican el porqué de los principales errores que se cometen entre hablantes del español debido a su desconocimiento.

Para Diana Guardiola, especialista en lingüística hispánica aplicada y Premio Nacional de Letras, estas equivocaciones tienen una razón.

"Soy de la idea de que los errores no se cometen porque la gente quiera cometerlos, creo que a nadie le gusta estar expuesto ni que lo critiquen o mucho menos. El error siempre tiene una razón de ser.

"Cuando cometes un error es porque estás aplicando una regla, pero la estás aplicando mal", señala en entrevista desde España, donde radica.

Es lo que ella denomina "la lógica del error". Son expresiones que, aunque tienen sentido, demuestran el poco nivel de conocimiento y dominio de la lengua.

"Todos esos 'fuistes' y 'llegastes' y 'te acomodastes' son muy lógicos, porque todos los verbos para la segunda persona del singular, en todos los tiempos, terminan en 's'.

"Por ejemplo, el verbo 'comer' en presente es 'tú comes'; un tipo de pasado es 'tú comías'; en futuro es 'tú comerás'. Siempre terminan en 's', excepto el pasado perfecto: 'tú comiste'", explica Guardiola

El español es una lengua en constante modificación y evolución. La Real Academia de la Lengua Española hace continuamente cambios cuando las palabras, a veces provenientes de otros idiomas, se vuelven comunes.

Apenas en octubre pasado, la máxima autoridad en el idioma decidió incluir americanismos como "lonchera", "friki", "wifi", "tuit" y "tableta", refiriéndose al dispositivo.

Sin embargo, no pasa lo mismo con las palabras incorrectas del español, por más frecuentes que éstas sean.

"Porque hay límites, esas conjugaciones verbales no pueden llegar a ser correctas porque te afectan todos los paradigmas de la conjugación", dice la experta.

Los intentos por cambiar o desaparecer las reglas del idioma datan de varios siglos atrás, señala Alma Silvia Rodríguez, doctora en lingüística y directora de Educación Inicial en la Secretaría de Educación de Nuevo León.

"No lo podemos hacer, porque eso está también acorde a un sistema de lengua que obedece a ciertas reglas. Tendríamos que hacer un cambio, no nada más de las grafías, sino fonológico", afirma.

Para la integrante del Sistema Nacional de Investigadores y autora de estudios sobre enseñanza en la lengua materna, el español pasa por problemas críticos, como la ortografía.

Subraya la trascendencia de la lengua materna, rechazando que se trate sólo de un instrumento de comunicación.

"Nuestra lengua es identidad, es lo que nos hace seres humanos", expresa.

¿Por k?

Para Guardiola, el uso de la "k" en lugar de "que" o "qué" entre los jóvenes es incorrecto, pero adecuado, si se limita a una conversación escrita entre ellos, pues la comunicación se logra, como en "k haces".

El problema, señala, es cuando estos términos se llevan a asuntos formales, como tareas, exámenes o presentaciones, donde son inadecuados e incorrectos.

Para no confundirse


Algunos de los errores y confusiones más comunes entre quienes hablan español.

1. "Haiga" en lugar de "haya"
La lingüista Diana Guardiola explica estas equivocaciones con lo que llama "la lógica del error", que ocurre al generalizar una conjugación que es frecuente, pero que tiene excepciones.

Por ejemplo, es correcto decir "Espero que traiga la comida", por lo que la lógica al hablar dictaría expresar "Espero que 'haiga' comida", pero lo correcto es "Espero que haya comida".

2. Cuando la "s" suena mal.
Por ejemplo:
"Fuistes", "trajistes" o "comistes", en lugar de "fuiste", "trajiste" y "comiste" también tienen su origen en dicha lógica. Para algunos hablantes, si hay conjugaciones que terminan en esta letra, como "tú comes", "tú comías" o "tú comerás", ¿por qué no decir "comistes"?

3. El trío confuso
Por su sonido idéntico, hay quienes escriben indistintamente "a ver", "haber" y "a haber". Guardiola ofrece ejemplos de usos correctos:

- Venimos a ver si se te ofrece algo.
- Dicen que va a haber un eclipse.
- Ya debe de haber empezado la conferencia.

4. Mas sin embargo
Aunque esta composición tiene sentido enfático y su uso es admisible, como en" A menudo he anhelado irme, mas sin embargo sigo aquí", para Guardiola se trata de una redundancia, generada por el uso de dos enlaces que significan lo mismo y comparten un valor adversativo. 

"Mas" significa "pero" y "sin embargo" también, de modo que decir "Mas sin embargo" es como decir "pero pero", afirma la lingüista.

5. ¿Veniste o viniste?
La forma correcta de conjugar el verbo venir para la segunda persona del singular en pasado es "viniste", no "veniste". Por ejemplo: "Viniste sin avisar".