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Consumidor ante el notario

Fernando García Sais


Las leyes del notariado en México no fueron creadas pensando en resolver especialmente los problemas del mercado ni, particularmente, los derivados de las relaciones de consumo.

Sin embargo, como marco general brindan seguridad jurídica y, así, las funciones notariales devienen de suma importancia para los consumidores, sobre todo en un contexto de prácticas comerciales con altos índices de rasgos monopolísticos.

La legislación tuitiva del consumidor y del usuario de servicios financieros otorga protección en tres momentos: antes de la celebración de un contrato (en la medida que se le protege al consumidor en todo lo relacionado con la publicidad), durante la ejecución del contrato (con un conjunto de cláusulas mínimas obligatorias y otras que por considerarse abusivas no deben incluirse y si se pactaron se tienen por no puestas) y, por último, después de la celebración del contrato (en lo concerniente a garantizar la calidad del servicio o del producto prestado y la no generación de daños por su utilización).

Acudir al notario para dejar constancia fehaciente en un acta notarial respecto de la publicidad utilizada, v.g., por una aerolínea, un banco, una automotriz, un desarrollador inmobiliario o por cualquier proveedor que ofrece promociones y ofertas en su página de Internet, será de utilidad para cuando se requiera llevar ante un juez una prueba de que se hizo una oferta o una promesa publicitaria, pidiendo que se cumpla, so pena de violar los derechos de los consumidores.

En un segundo momento, ya con el contrato firmado, los consumidores pueden acudir ante el notario para demostrar que están cumpliendo con el contrato. En los de prestaciones periódicas es común que las obligaciones diferidas en el tiempo presenten diversidad de incumplimientos. Al consumidor le conviene constituir una prueba notarial irrefutable que le ahorrará costos y dificultades probatorias.

En las ventas a distancia, el consumidor tiene la prerrogativa de arrepentirse y devolver el producto o cancelar el servicio. Muchas veces no tiene cómo acreditar que se comunicó con el proveedor para hacer valer ese derecho. Acudir ante notario para dejar constancia de la cancelación oportuna o de la devolución del producto, facilitará el reintegro de lo pagado.

Dejar constancia de otra serie de abusos como el mal uso de datos personales, el envío de correos no solicitados, la recepción de llamadas por parte de un call center, también representará utilidad en un procedimiento administrativo, juicio individual o acción colectiva.

Por último, al consumidor le interesa dejar constancia y congelar una realidad para efectos judiciales posteriores respecto de la reclamación realizada en tiempo de cualquier tipo de falla, defecto o daño producido por un producto, ya sea para reclamar una garantía o una responsabilidad civil por productos defectuosos.

Hay muchas otras situaciones similares en las que no hay relaciones de consumo, pero si asimetría: en arrendamientos de inmuebles destinados a casa habitación. Es común que haya fricciones respecto del estado que guardaba el inmueble al momento de ser entregado al arrendatario. Practicar oportunamente una fe de al momento de recibir el inmueble, facilitará materializar la obligación del arrendador de conservar la cosa en el estado en que se entregó.

La institución del notariado está al servicio de la sociedad en general y los consumidores encontrarán en los fedatarios, siempre, a un aliado que les ayudará a mejorar su situación y posición en el mercado, a través de la constitución de pruebas que cualquier autoridad deberá darle valor probatorio pleno.

 
Notario Público 210 de Sinaloa
Coordinador del Notariado del Colegio de Abogados Egresados del ITAM.
www.garciasais.com.mx
@FGarciaSais
 
 
 
 
 

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