Totalmente Palacio

Denise Dresser


Como si vivieran en Buckingham. O en Versalles. O en Topkapi. O en la Alhambra. O en el Castillo de Windsor. Así se comporta nuestro Presidente, nuestro nuevo secretario de Relaciones Exteriores, nuestro gabinete, nuestros magistrados, nuestros diputados y senadores. Los nobles, por cuyas venas corre la sangre azul de una casta divina. Los aristócratas, aparcados en grandiosas residencias, rodeados de servidumbre atenta a cada deseo. Caminando por sus palacetes del privilegio donde nada los toca.