Taquería Trump

Denise Dresser


Quienes marchamos en Washington el sábado lo sospechamos, lo percibimos, lo tememos. La sensación colectiva de algo venturoso que termina y algo amenazante que comienza. Donald Trump Presidente, y el mundo como lo conocíamos cede el lugar a la incertidumbre. A la angustia. Al aislacionismo y al proteccionismo y al racismo. Al peso en caída libre y al muro por venir. Porque yo soy de las que creen, como señala el historiador Timothy Snyder, que hay que creerle al autócrata. Hay que tomar en serio lo que tuitea, y lo que proclama y lo que promete.