La preocupación

Luis Rubio


G.K. Chesterton entendió nuestro dilema mejor que nadie: "Cuando un precepto religioso es destrozado, no sólo se desperdigan los vicios. Claro que los vicios se desperdigan, deambulan y causan daños. Pero también las virtudes se desperdigan y las virtudes deambulan de manera más salvaje, causando un daño mucho más terrible".

El país enfrenta enormes riesgos tanto en su interior como frente al exterior, ambos producto, en buena medida, de lo que Chesterton hubiera denominado "el rompimiento de un precepto religioso", aunque en este caso de religioso no tenga nada: la incapacidad e incompetencia legendaria de nuestro sistema de gobierno.