Atizar el fuego

Luis Rubio


Hay tres preceptos que ningún gobierno puede ignorar: primero, no hay alternativa más que lidiar con quien es presidente de Estados Unidos. Nos puede gustar o disgustar, pero la superpotencia tiene un impacto desmedido sobre el mundo y más sobre México: es una realidad que no podemos cambiar. La geografía -y las circunstancias políticas, sociales, económicas y geopolíticas- son inexorables. En segundo lugar, la función de gobernar depende enteramente de la confianza que el gobierno logra obtener de parte de la ciudadanía, fenómeno que se magnifica dramáticamente en la era de las redes sociales.