Conectividad para el futuro

Luis Rubio


Hasta hace no muchas décadas, la geografía imponía límites a la capacidad de desarrollo de las naciones. Las distancias y la falta de infraestructura determinaban que los países pobres se mantuvieran pobres, con pocas posibilidades de progresar. Sin embargo, los avances tecnológicos han transformado al planeta al permitir escapar de la "prisión de la geografía", como la llama el Nobel Angus Deaton: "billones de personas se han reunido en el mercado global al construir conectividad a pesar de su 'mala' geografía e instituciones"*.