La izquierda desfigurada

Jesús Silva-Herzog Márquez


No hay nadie que salga bien librado de la crisis de Guerrero pero sí hay quien queda peor: la izquierda. El partido más importante de la izquierda mexicana ha gobernado ese estado desde hace casi una década y no ha sido capaz de imprimir un sello distintivo. No es perceptible un quiebre en la historia de ese estado, como quizá pudo haberse registrado en la Ciudad de México, con la victoria de 1997. Los recientes gobernadores de Guerrero postulados por el Partido de la Revolución Democrática no han impulsado una transformación, siquiera modesta, de la política guerrerense ni han sido capaces de atenuar la larga historia de violencia e injusticia.