|  | | Piden Ángel y Claudia reparar injusticia |  | Denuncian compatriotas injusticia en China
 Imelda García

Ciudad de México (5 mayo 2009).-
Ángel Yamil Salum López, uno de los 70 mexicanos sometidos a cuarentena por las autoridades chinas a causa de la gripe A H1N1, demandó ayer justicia ante las arbitrariedades cometidas en su contra.
"Qué injusticia que un Gobierno tome decisiones unilaterales y crea que no va a haber consecuencias, que no haya un organismo que pueda entrar en acción cuando estas circunstancias pasen", dijo en entrevista telefónica.
Tras varios días de estar aislado en el cuarto piso del hotel Gou Men, en Beijing, el ingeniero industrial egresado del IPN denunció que las condiciones del hotel donde se encuentran él y otros nueve mexicanos son deplorables.
"Se ve abandonado, con alfombras sucias y baños deplorables; la limpieza deja mucho qué desear. El ánimo de todos es de enojo, de impotencia, de solicitar justicia", señaló Ángel.
Reconoció que la ayuda de la Embajada mexicana ha hecho menos desagradable la estancia, pues les han llevado comida, películas y les han informado sobre su situación.
Ángel Yamil y su novia, Claudia Mijangos, ambos estudiantes de la maestría en administración, llegaron a Beijing en una escala de su viaje desde la Ciudad de México a Los Angeles, con destino final en Bangkok, Tailandia.
Cuando abordaron el avión de Los Angeles nadie les advirtió sobre las medidas sanitarias de las autoridades chinas para prevenir la propagación de la epidemia.
Ángel recordó que al arribar al aeropuerto de Beijing los pasaron por las cámaras infrarrojas sin que se detectara que tenían fiebre.
Pero cuando llegaron a la aduana y presentaron sus pasaportes, fueron separados de los demás pasajeros y de nuevo les tomaron la temperatura.
"Nos comunicaron que tendríamos que regresar a México o ir al hospital por siete días. Nos negamos a movernos del aeropuerto, solicitamos un doctor y lo negaron.
"Pedimos un traductor y tampoco lo facilitaron. Solicitamos llamar a la Embajada mexicana y se negaron. Luego nos amenazaron con que tendríamos que ir al hospital o nos encerrarían en un cuarto donde se consigna a las personas infectadas de todo tipo de enfermedades", relató Ángel Yamil.
Luego, añadió, las autoridades chinas prometieron que tras someterlos a una prueba rápida en el hospital, les extenderían un certificado médico para poder continuar con su viaje.
Pero en el hospital los trasladaron al área de enfermedades infecciosas.
Tras permanecer más de 12 horas en el nosocomio, los trasladaron al hotel Gou Men, donde han permanecido rodeados de policías.
"El hotel está cerrado y sólo podemos salir hasta la entrada. Serán unos 300 metros donde podemos dar una caminata", relató Ángel, quien junto con los otros nueve mexicanos permanece aislado en el cuarto piso del hotel. | Hora de publicación: 00:00 hrs. |  |  | |
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