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Inauguran el nuevo Memorial del 68

  • El nuevo espacio, cuyo costo total fue de 40 millones de pesos, se divide en dos: el movimiento estudiantil del 68 y los movimientos sociales que le siguieron estos 50 años. Foto: Tomada de @UNAM_MX
  • A la inauguración asistieron figuras como Enrique Graue, Rector de la UNAM, y Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de esta casa de estudios. Foto: Tomada de @INEMexico


Francisco Morales V.
A 50 años de 1968, la decisión corresponde al visitante. Al nuevo M68 -"M" de "memorial", "movimiento" o "museo"- se puede entrar, de manera indistinta, por un lado o por el otro, y una vez adentro recorrerlo como se quiera, con libertad absoluta.

La libertad nunca se olvida, tituló Gilberto Guevara Niebla al libro de memorias en el que plasmó el devenir y represión del Movimiento Estudiantil del 68, del que fue dirigente. La expresión fue constantemente evocada en la inauguración de este memorial renovado, la mañana del viernes, en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT).

El M68, un conjunto artístico, documental y tecnológico de mil 700 metros cuadrados, tiene esta misma consigna por bandera: la libertad. La agenda del 68, en este sentido, no cambia.

"Una agenda de extensión y complejización, de reclamo democrático inaugural por los estudiantes de entonces, para convertirla en una agenda de reclamo social, para igualar, para poner juntas a la libertad -la libertad ganada, no olvidada, siempre recordada, siempre exigida- con la igualdad", declaró en su discurso el economista Rolando Cordera, partícipe del movimiento estudiantil.

Cordera fue uno de los integrantes del Comité Académico que se encargó de buscar las formas de conmemorar aquel año axial -como lo llamó Octavio Paz- en el que los estudiantes universitarios salieron a las calles para exigir los derechos civiles que, a medio siglo, se han ido obteniendo.

"Cincuenta años de distintas luchas, de este ensanchamiento de nuestra ciudadanía y de nuestros derechos que hemos ganado gracias a reconocer en el 68 la chispa que disparó cada uno de ellos, y que esas libertades, esos derechos y esa representación que hoy tenemos se deben, en buena medida, a imaginar que el 68 lo tuvimos como ejemplo", celebró Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural UNAM.

En buena medida, los eventos planeados para pensar el 68 recayeron en la coordinación que encabeza Volpi. Más de 300 eventos llevados a cabo este año declararon, entonces, que la revolución del 68 en todo el mundo fue cultural.

Hubo comisiones de ópera, obras de teatro, lecturas de poesía, proyecciones de cintas nuevas y restauradas, danza en la calle -en la misma Plaza de las Tres Culturas-, simposios académicos y manifestaciones artísticas multidisciplinarias que culminaron, precisamente, con la inauguración del M68.

El nuevo espacio, cuyo costo total fue de 40 millones de pesos, se divide en dos: por un lado, la curaduría se enfoca en ofrecer la memoria del movimiento estudiantil mexicano del 68 y, por el otro, los movimientos sociales que le siguieron durante los próximos 50 años.

En una metáfora de transparencia, el espacio del CCUT se mantuvo con sus vigas y cables expuestos, sin nada que ocultar. Asimismo, cada uno de los 32 núcleos de la muestra permanente está apenas separado del que tiene junto, de forma que saltar de uno al otro, en libertad, es la regla.

Uno de los núcleos, Objetos desobedientes, expone las pancartas, monigotes de cartón y propaganda de los estudiantes del 68; a unos pasos, en una cabina prácticamente en penumbras, pueden escucharse las consignas y reclamos de movimientos agrarios, indígenas, de autodefensa y guerrilleros que surgieron desde entonces.

Frente a un ventanal de piso a techo en el que puede verse la zona arqueológica de Tlatelolco, una maqueta a escala de la Plaza de las Tres Culturas y sus alrededores cobra vida, con ayuda de una aplicación de realidad aumentada en un iPad, y el visitante puede ver, minuto a minuto, el transcurso trágico del 2 de octubre.

"La idea es que jóvenes de entre 15 y 25 años, que es más o menos el rango que se espera aquí, visiten masivamente este museo, y yo espero que tripliquemos o cuadrupliquemos la asistencia, simplemente porque cuadriplicamos el espacio y enriquecimos los contenidos", plantea en entrevista Ricardo Raphael, director del CCUT.

La apuesta por la tecnología, explica, en parte tiene que ver con este esfuerzo por conectar a los jóvenes del pasado con los del presente.

"Estamos viendo al 68 desde nuestro balcón y, en ese sentido, la tecnología, los dispositivos, los formatos, tienen que ser próximos a las generaciones más jóvenes, pero no en los que hoy tienen 18 años, sino en los que van a tener 18 años en 10 años", abunda.

La pieza #Interfaz68, por ejemplo, combina textos y grabaciones del 68 con las tendencias de Twitter y la conversación digital que se suscitó el pasado 2 de octubre. Éstas son procesadas y proyectadas en dos paredes de un cuarto oscuro, al que el visitante entra para interactuar con los resultados por medio de sensores de movimiento.

También el videojuego Schisma, un arcade en el que una manifestante atraviesa niveles como Palacio Nacional y el Estadio Universitario pintarrajeando a gorilas vestidos de granaderos. Al Presidente Gustavo Díaz Ordaz, el jefe del primer nivel, se le derrota grafiteando una consigna contra la violencia del Estado.

La exposición permanente cuenta, asimismo, con dos obras comisionadas: El mexicano perfecto, de Plinio Ávila, una reconstrucción precisa, pero satírica, de una oficina de la Dirección Federal de Seguridad; y Secret Memorialis, de Voluspa Jarpa, construida a partir de documentos clasificados de la CIA y el Gobierno Mexicano sobre el 68.

El énfasis en lo documental, explica Raphael, se volvió incluso una posición política, al ver la dificultad para poder reunir y desclasificar los documentos que componen el mega repositorio de información que se encuentra ahí mismo, en el CCUT.

En unas semanas, el visitante podrá recopilar la información que le interese de su recorrido, almacenarla mediante una aplicación y llevarla consigo a casa para su consulta.

Este viernes, tras la inauguración y un recorrido del Rector de la UNAM, Enrique Graue, con distintas autoridades, la puerta se abrió a los estudiantes de manera gratuita.

Uno a uno fueron entrando, solos o como parte de un tour, para recorrer el M68 en completa libertad.
Hora de publicación: 22:35 hrs.

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Suman 25,890 homicidios dolosos en 2019
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Destituyen a director de penal de Aguaruto

Inauguran el nuevo Memorial del 68

Francisco Morales V.
(19 octubre 2018).-
  • El nuevo espacio, cuyo costo total fue de 40 millones de pesos, se divide en dos: el movimiento estudiantil del 68 y los movimientos sociales que le siguieron estos 50 años. Foto: Tomada de @UNAM_MX

  • A la inauguración asistieron figuras como Enrique Graue, Rector de la UNAM, y Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de esta casa de estudios. Foto: Tomada de @INEMexico

A 50 años de 1968, la decisión corresponde al visitante. Al nuevo M68 -"M" de "memorial", "movimiento" o "museo"- se puede entrar, de manera indistinta, por un lado o por el otro, y una vez adentro recorrerlo como se quiera, con libertad absoluta.


La libertad nunca se olvida, tituló Gilberto Guevara Niebla al libro de memorias en el que plasmó el devenir y represión del Movimiento Estudiantil del 68, del que fue dirigente. La expresión fue constantemente evocada en la inauguración de este memorial renovado, la mañana del viernes, en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco (CCUT).

El M68, un conjunto artístico, documental y tecnológico de mil 700 metros cuadrados, tiene esta misma consigna por bandera: la libertad. La agenda del 68, en este sentido, no cambia.

"Una agenda de extensión y complejización, de reclamo democrático inaugural por los estudiantes de entonces, para convertirla en una agenda de reclamo social, para igualar, para poner juntas a la libertad -la libertad ganada, no olvidada, siempre recordada, siempre exigida- con la igualdad", declaró en su discurso el economista Rolando Cordera, partícipe del movimiento estudiantil.

Cordera fue uno de los integrantes del Comité Académico que se encargó de buscar las formas de conmemorar aquel año axial -como lo llamó Octavio Paz- en el que los estudiantes universitarios salieron a las calles para exigir los derechos civiles que, a medio siglo, se han ido obteniendo.

"Cincuenta años de distintas luchas, de este ensanchamiento de nuestra ciudadanía y de nuestros derechos que hemos ganado gracias a reconocer en el 68 la chispa que disparó cada uno de ellos, y que esas libertades, esos derechos y esa representación que hoy tenemos se deben, en buena medida, a imaginar que el 68 lo tuvimos como ejemplo", celebró Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural UNAM.

En buena medida, los eventos planeados para pensar el 68 recayeron en la coordinación que encabeza Volpi. Más de 300 eventos llevados a cabo este año declararon, entonces, que la revolución del 68 en todo el mundo fue cultural.

Hubo comisiones de ópera, obras de teatro, lecturas de poesía, proyecciones de cintas nuevas y restauradas, danza en la calle -en la misma Plaza de las Tres Culturas-, simposios académicos y manifestaciones artísticas multidisciplinarias que culminaron, precisamente, con la inauguración del M68.

El nuevo espacio, cuyo costo total fue de 40 millones de pesos, se divide en dos: por un lado, la curaduría se enfoca en ofrecer la memoria del movimiento estudiantil mexicano del 68 y, por el otro, los movimientos sociales que le siguieron durante los próximos 50 años.

En una metáfora de transparencia, el espacio del CCUT se mantuvo con sus vigas y cables expuestos, sin nada que ocultar. Asimismo, cada uno de los 32 núcleos de la muestra permanente está apenas separado del que tiene junto, de forma que saltar de uno al otro, en libertad, es la regla.

Uno de los núcleos, Objetos desobedientes, expone las pancartas, monigotes de cartón y propaganda de los estudiantes del 68; a unos pasos, en una cabina prácticamente en penumbras, pueden escucharse las consignas y reclamos de movimientos agrarios, indígenas, de autodefensa y guerrilleros que surgieron desde entonces.

Frente a un ventanal de piso a techo en el que puede verse la zona arqueológica de Tlatelolco, una maqueta a escala de la Plaza de las Tres Culturas y sus alrededores cobra vida, con ayuda de una aplicación de realidad aumentada en un iPad, y el visitante puede ver, minuto a minuto, el transcurso trágico del 2 de octubre.

"La idea es que jóvenes de entre 15 y 25 años, que es más o menos el rango que se espera aquí, visiten masivamente este museo, y yo espero que tripliquemos o cuadrupliquemos la asistencia, simplemente porque cuadriplicamos el espacio y enriquecimos los contenidos", plantea en entrevista Ricardo Raphael, director del CCUT.

La apuesta por la tecnología, explica, en parte tiene que ver con este esfuerzo por conectar a los jóvenes del pasado con los del presente.

"Estamos viendo al 68 desde nuestro balcón y, en ese sentido, la tecnología, los dispositivos, los formatos, tienen que ser próximos a las generaciones más jóvenes, pero no en los que hoy tienen 18 años, sino en los que van a tener 18 años en 10 años", abunda.

La pieza #Interfaz68, por ejemplo, combina textos y grabaciones del 68 con las tendencias de Twitter y la conversación digital que se suscitó el pasado 2 de octubre. Éstas son procesadas y proyectadas en dos paredes de un cuarto oscuro, al que el visitante entra para interactuar con los resultados por medio de sensores de movimiento.

También el videojuego Schisma, un arcade en el que una manifestante atraviesa niveles como Palacio Nacional y el Estadio Universitario pintarrajeando a gorilas vestidos de granaderos. Al Presidente Gustavo Díaz Ordaz, el jefe del primer nivel, se le derrota grafiteando una consigna contra la violencia del Estado.

La exposición permanente cuenta, asimismo, con dos obras comisionadas: El mexicano perfecto, de Plinio Ávila, una reconstrucción precisa, pero satírica, de una oficina de la Dirección Federal de Seguridad; y Secret Memorialis, de Voluspa Jarpa, construida a partir de documentos clasificados de la CIA y el Gobierno Mexicano sobre el 68.

El énfasis en lo documental, explica Raphael, se volvió incluso una posición política, al ver la dificultad para poder reunir y desclasificar los documentos que componen el mega repositorio de información que se encuentra ahí mismo, en el CCUT.

En unas semanas, el visitante podrá recopilar la información que le interese de su recorrido, almacenarla mediante una aplicación y llevarla consigo a casa para su consulta.

Este viernes, tras la inauguración y un recorrido del Rector de la UNAM, Enrique Graue, con distintas autoridades, la puerta se abrió a los estudiantes de manera gratuita.

Uno a uno fueron entrando, solos o como parte de un tour, para recorrer el M68 en completa libertad.


Hora de publicación: 22:35 hrs.

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