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Crecen apoyos para emprender


Ana Cristina Vargas
A diferencia de hace una década, hoy los jóvenes tienen más oportunidades de iniciar un negocio. En menos de cinco años, han surgido o llegado al País varias incubadoras y aceleradoras de start ups como 500 Mexico City (2013), Angel Ventures (2014) y Startup México (2014), con una capacidad para apoyar cientos de proyectos al año.

Además, en 2013, el Gobierno federal creó el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), mientras que en febrero de este año anunció el programa Crédito Joven, que gestiona con los bancos comerciales préstamos para nuevos emprendedores y empresas en operación.

De acuerdo con Enrique Jacob, presidente del Inadem, mientras que en 2013 había 5 grandes fondeadoras, ahora hay 30, incremento que ningún otro país de Latinoamérica ha registrado.

En ello coincide Cristian Huertas, director de proyectos de Angel Ventures, compañía de capital de riesgo e incubadora que opera en Colombia con 100 ángeles inversionistas (empresarios que invierten en negocios de terceros), en Perú con 50 y en México con 250.
Huertas opina que el clima de emprendimiento en el País es incluso más prometedor que el brasileño.

"Aunque Brasil es más grande que México, el ecosistema mexicano es mucho más interesante, pues está cerca del mercado más grande del mundo (Estados Unidos), tiene una población más preparada, hay apoyo del Gobierno de manera importante y la cultura de negocio es más parecida a la del resto de la región que la de Brasil, por lo que los inversionistas empiezan por México para entrar a la región", considera.

En el estudio de 2014 del Monitor de Emprendimiento Global (GEM, por sus siglas en inglés), Brasil fue calificado como un país con actitud positiva para emprender pero que necesita invertir en educación. En el caso de México, el análisis que se le dio fue completamente positivo al señalar que es fuerte en la percepción de capacidades para emprender, así como en oportunidades, con un nivel de actividad emprendedora en crecimiento.

En 2014, la tasa de actividad de emprendimiento en etapa temprana (TEA, por sus siglas en inglés) en México era de 19 por ciento, el doble en comparación con 2011 (9.6 por ciento) y mayor que la de Brasil (17.2 por ciento).
Factores a favor
Inversionistas, mentores y emprendedores coinciden en que el ecosistema de emprendimiento en México se encuentra en su mejor momento.

El País, señala Jacob, ha avanzado en capital de riesgo, es decir, cada vez más empresas invierten en proyectos con características de alto impacto cuando están en etapas tempranas.

Además, según el estudio del GEM, el Inadem apuntaló los subsidios públicos disponibles para las empresas nuevas y las que están en crecimiento.

"El sistema emprendedor en México está creciendo muchísimo y bien y se están logrando cosas muy importantes de manera general, en gran parte porque el Inadem ha puesto bastante lana y toda esa lana ha hecho que despeguen muchas cosas. Por ejemplo, se han creado más fondos en México. En 2008 había 2 fondos (de inversión), en 2012 crecieron a 14, y en 2014 hay 30", apunta, por su parte, Marcus Dantus, director de Startup México, campus de innovación para emprendedores con programas de incubación, que incluyen fondos de capital semilla y servicios para emprendedores.

En ello coincide Miguel Ramírez, de World Universities Conference, congreso de innovación y emprendimiento, quien señala que el Gobierno decidió lanzar el Inadem con el objetivo de atender el bono poblacional.

"No es por obra de magia ni porque se le ocurrió a una persona que hoy haya un Instituto del Emprendedor. Es el bono poblacional, que hoy es una preocupación nacional e internacional.

El Gobierno federal dice: 'Generemos el Instituto del Emprendedor, generemos más incubadoras, más aceleradoras, porque es una necesidad'", argumenta.

El año pasado, para la convocatoria 2.3 del Inadem, dirigida a la creación y desarrollo de empresas, aplicaron 12 mil emprendedores y apoyaron a 4 mil 717 por un monto de 260 millones de pesos.

El resto de los aplicantes tuvo la oportunidad de cursar el programa gratuito de Incubación en Línea (PIL), que, finalmente, registró 60 mil usuarios, ya que está abierto para todos los que tengan una idea de negocio.

Por otro lado, las nuevas tecnologías también han contribuido a la mejora del ecosistema, señala Rogelio de los Santos, presidente del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera.

Éstas, profundiza el especialista, han ayudado a probar con mayor eficacia el producto en el mercado y no cometer el error de desarrollar un artículo que no genera beneficios.

"Hace cinco años, una de cada 10 empresas era exitosa", afirma De los Santos.

"Con esa estadística, resultaba difícil seguir apoyando e impulsando proyectos, pero el contexto que vivimos ha triplicado esa probabilidad".
Son prueba del cambio
La última Encuesta Nacional de Juventud, elaborada en 2010, señala que, del total de jóvenes mexicanos, sólo el 16.4 por ciento intentó alguna vez poner un negocio. De ese grupo, el 49.4 por ciento logró concretarlo y el 51.6 por ciento no lo había conseguido al momento de la encuesta, siendo la principal razón la falta de recursos económicos.

No obstante, mucho ha cambiado desde 2010, según comparten varios emprendedores.

A Alejandro Cantú, por ejemplo, le surgió la idea de SkyAlert -app de alerta sísmica y monitoreo de actividad volcánica- hace 5 años, cuando el ecosistema de emprendimiento en México era prácticamente nulo comparado con el del día de hoy.

"Para mí, crecer y desarrollarme en el ecosistema los primeros años fue un poquito más como aprender a la brava, sin saber. No existía el Inadem, no existían tantas aceleradoras, no existía toda esta explosión que ahora estamos viviendo", apunta.

Mediante viajes a Canadá y Japón, conoció sus servicios de alerta sísmica y apostó por implementar una tecnología que era entonces inexistente en México.

Actualmente, la aplicación opera en 12 estados del País. Cantú busca la expansión en Estados Unidos y Chile, y trabaja en la calidad de un nuevo servicio de alerta meteorológica.

Otro caso es el de Manuel Trevillo, quien comenzó a emprender desde 2005, pero, ante la falta de apoyos, lo hacía con sus propios ahorros, sin obtener éxito. Fue hasta el año pasado, después de dos fracasos y hasta que por fin consiguió financiamiento, que logró posicionar uno de sus proyectos: Storelevel, una app de colaboración abierta, que paga un salario mínimo a voluntarios por verificar, en un promedio de 10 minutos, la ejecución de un producto en el punto de venta, es decir que tenga el precio correcto y que el paquete y la etiqueta se encuentren en buen estado. A sus 30 años, ya tiene una empresa de tecnología con un capital de medio millón de dólares.

De acuerdo con directores de incubadoras, la edad promedio de emprendedores en el País es de 26 años, pues se requiere experiencia, no sólo tener una idea.

Como prueba de ello se encuentra Trevillo, pues aún no se graduaba de la Licenciatura en Mercadotecnia en la Universidad Intercontinental cuando hizo sus primeros intentos, que resultaron fallidos.

"Storelevel es la evolución de otra compañía que se llamaba Regresa Pronto, enfocada a medir la satisfacción del cliente. El mercado me llevó a cambiar el modelo y desde hace 11 meses opera como Storelevel", cuenta.
Recomiendan paciencia
Cuando una empresa no logra levantar capital, el siguiente paso puede ser cambiar radicalmente el modelo de negocio o, finalmente, esperar un tiempo, aprender, ganar experiencia y volver a emprender.

Así fue para Isaúl Gómez, de 28 años y fundador de Shopeando, una tienda en línea de venta de artículos directos de fábrica.

"El primer intento fue algo parecido a Shopeando, pero con un modelo de consultoría para los proveedores.

En esta empresa terminé con mis ahorros individuales y fracasó porque ya existían muchas así en el mercado, entonces decidí girar el modelo de negocio a una ecommerce", comenta.

Gómez recurrió a 500 Mexico City y, tras terminar el programa de incubación, fue invitado a Silicon Valley, donde atrajo a inversionistas.

El fracaso no es la etapa final del emprendimiento. Inversionistas y Gobierno consideran la experiencia del emprendedor para decidir si lo financian, además de evaluar si la idea de negocio es escalable.

"El factor de haber fracasado en empresas previas también es importante a considerar en el perfil, porque eso habla de la experiencia y además muestra que lo está volviendo a intentar", señala Itzel Villa Salinas, directora de Emprendimiento de Alto Impacto del Inadem.
No todo es color de rosa
Aunque el Inadem ha sido la base para crecer las oportunidades de emprendimiento, especialistas detectan áreas de mejora.

"Falta pulir las convocatorias. Tienen que ser un poco más claras y comunicarlas mejor, además de simplificar los procesos", señala Marcus Dantus.

El tiempo que tarda el Instituto en revisar las solicitudes y dar respuesta sobre el apoyo es muy lento para el tiempo de los emprendedores, si su proyecto depende 100 por ciento del apoyo del Inadem.

Por ello, muchos emprendedores subrayan que solicitar recursos públicos es sólo una alternativa.

"Si puedo recibir dinero del Inadem a bajo esfuerzo está bien, pero la experiencia es que piden auditorías y muchas obligaciones que para una start up en la etapa de arranque, ponerse a hacer reportes y auditorías, llenar formatos, consume mucho tiempo, cuando lo que tiene que hacer es estar pensando completamente en su negocio", considera Daniel Rojas, fundador de Rocket.la, una plataforma de asesoría financiera para jóvenes.

En cuanto al programa Crédito Joven, Rojas recomienda a los jóvenes cautela, pues no es recomendable que se endeuden en una etapa de incubación.

"Dar un crédito a una empresa en una etapa temprana es muy riesgoso.

Al estar en un proceso de incubación todavía no tienen el producto validado al 100 por ciento, ni han generado ganancias por las ventas, por lo que no hay conocimiento del flujo de caja (el dinero con el que cuenta la empresa) para saber cuánto puede destinar al mes para pagar el crédito", explica.

La tasa de interés de 9.9 por ciento, añade, es baja para la cantidad (entre 50 mil y 500 mil pesos) y el riesgo del crédito; sin embargo, no es accesible para nuevos emprendedores que aún desconocen la rentabilidad de su negocio.
Trabajo de todos
Para Miguel Ramírez, de World Universities Conference, un buen ecosistema de emprendimiento es una responsabilidad compartida, pues, el empresario tiene que reconocer que en su compañía se están formando futuros emprendedores; el Gobierno tiene que generar las condiciones necesarias para otorgarles facilidad de crédito, y las universidades deben implementar procesos y materias de emprendimiento.

"Es un ecosistema, no es un trabajo de una sola persona. Hay mucha chamba por hacer, pero también hay mucho que se está haciendo. En mi opinión, nos falta, sí, pero México va por el camino indicado", asevera.

De las grandes universidades en la Ciudad de México, sólo el Tecnológico de Monterrey, la Universidad La Salle y la Escuela Bancaria Comercial imparten de manera obligatoria en todas las carreras una materia de emprendimiento.

Además, esas tres, al igual que la UNAM, el IPN, la Ibero, el ITAM y la UVM, cuentan con incubadoras de empresas a las que pueden acudir alumnos interesados.

La Anáhuac tiene, mientras tanto, un Programa de Emprendedores que es extracurricular.
¿Qué frena a los jóvenes?
Especialistas opinan:

1. El miedo al fracaso es el primer factor. Aunque la gran mayoría de los emprendedores fracasa y sólo 1 de cada 10 logra ser exitoso, olvidan que esto es algo normal, pues no es el primer intento el que resulta, sino el segundo o tercero.

2. La mayoría que quiere emprender no sabe cómo hacerlo porque cree que no ha dado con la idea, sin embargo, más importante que la idea es la ejecución. A Mark Zuckerberg no le surgió la idea de Facebook, pues ese modelo no era nuevo del todo, sólo mejoró la ejecución.

3. Ven el emprendimiento como la alternativa ante una necesidad, más que como una oportunidad.

4. Falta educación en negocios, así como una perspectiva mucho más global.

5. Falta de experiencia profesional. La capacidad de responder a una necesidad difícilmente surge sin haber estado en el mercado laboral.
Cinco consejos para empezar
Emprendedores e inversionistas recomiendan:

1. Crea tu red de contactos.
Asiste a congresos o foros de emprendimiento para conocer inversionistas, incubadoras y a otros emprendedores.

2. Recibe asesoría. Una vez que tienes la idea y el equipo de trabajo, inscríbete a un programa de incubación, ya sea en línea (como el PIL del Inadem) o presencial.

3. Sácale jugo a la mentoría. Durante la incubación, sé flexible y escucha consejos de los expertos si te sugieren cambiar el modelo de negocio que tenías en mente. De esto depende que quieran invertir en tu empresa.

4. Busca financiamiento. Una vez que te asegures de que tu idea puede ser negocio, hazla crecer y busca ángeles inversionistas, aceleradoras o fondos del Gobierno.

5. La meta es conquistar el mundo. Si logras consolidar tu empresa en los primeros años para el mercado local, piensa cómo escalarla a nivel global.
Etapas de negocio
1. Family, friends and fools

Se le llama así a la etapa básica de financiamiento, pues de ellos provienen los primeros apoyos.

Te sugerimos: Además de recurrir a familiares y amigos, prueba el recurso que ofrecen plataformas como fondeadora.mx, que consiste en pedir un peso a 100 mil personas en lugar de 100 mil pesos a una sola, explica Eduardo Suárez, director de Comunicación y Alianzas estratégicas de la firma.

¿Cómo funciona?

+ Sube a la plataforma tu proyecto con un objetivo de dinero y una fecha de resultados ya definida.

+ No hay límite de fondos a solicitar. Para que la recaudación sea exitosa, asesores de Fondeadora te ayudan a establecer una estrategia de comunicación en redes, eventos y medios.

+ Aun si alcanzas la meta, seguirás recaudando, pues tu proyecto vence cuando concluye la fecha límite que estableciste.

+ Registrar el proyecto en Fondeadora no tiene costo; solamente retiene el 6.5 por ciento por comisión de servicio en caso de que llegues a la meta de fondo solicitado; de lo contrario, no aplican el cargo.

Resultados:

+ En cuatro años, 700 proyectos han llegado a la meta de mil 500 que han participado. En total, Fondeadora ha ayudado a recaudar 80 millones de pesos.
https://fondeadora.mx/

2. Incubación

En esta etapa se le da forma a la idea y se desarrolla el producto o servicio.

Te sugerimos: Para llevar tu proyecto al siguiente nivel y recibir asesoría de mentores en todos los rubros de una empresa, aplica a las convocatorias de Startup México (SUM), campus de innovación.

Principalmente nos fijamos en el grupo de emprendedores, que sean abiertos a recibir consejos, en la oportunidad del proyecto y que tenga un equipo que se complemente", detalla Marcus Dantus, director del campus.

¿Cómo funciona?

+ Las convocatorias están abiertas todo el año. Sólo tienes que registrarte, contestar un cuestionario y cargar un video de no más de tres minutos que explique tu proyecto.

+ Ofrece un espacio para emprendedores, aprendizaje en forma de pláticas, talleres y networking, vinculación con el ecosistema, fondos, aceleradoras y corporativos, así como apoyo en promoción y publicidad.

+ Es gratuito.

Resultados:

En 2014, ayudaron a crear 48 empresas y este año esperan apoyar a más de 100.
www.startupmexico.com

3. Aceleración

Se pone el producto o servicio a prueba en el mercado.

Te sugerimos: Mentores e inversionistas aconsejan probar el producto en el mercado lo más rápido posible. Una de las opciones es 500 Mexico City, aceleradora de Silicon Valley con sede en el País desde hace dos años.

"Este programa de aceleración es un periodo en donde se trata de poner manos a la obra. Creemos en la ejecución más que en armar el modelo de negocio", explica René Lomelí, director de Operaciones de 500.

¿Cómo funciona?

+ Apoya a compañías que pueden hacer escalar su negocio a través de internet.

+ La convocatoria sale cuatro veces al año y la aplicación es mediante una plataforma en línea.

+ Cuenta con una red de 250 mentores.

+ El siguiente programa de aceleración será en Miami por un periodo de 8 a 10 semanas.

Resultados:

Han ayudado a la creación de 49 compañías en México.
http://500mexicocity.com/

4. Seed o semilla

Cuando el producto ya fue probado, el siguiente paso es lazarlo con capital. Hay dos opciones: obtener un subsidio a través de las convocatorias del Fondo Nacional del Emprendedor -entregado directamente por el Inadem- o una inversión de la iniciativa privada. En este caso, los emprendedores ceden una parte de las acciones, que generalmente va del 10 al 30 por ciento, y el inversionista forma parte del consejo de administración de la empresa.

Es importante definir desde el principio cuánto tiempo va a durar la inversión.

Te sugerimos: Angel Ventures, compañía de capital de riesgo que ofrece dos tipos de financiamiento.

"Las características que buscamos en un emprendedor es que tenga una idea innovadora, que su idea de negocio sea escalable, que tenga muchas ganas de emprender y le dedique tiempo completo al tema", comparte Cristian Huertas, director de proyectos de la red.

¿Cómo funciona?

+ Ofrece dos tipos de financiamiento. El primero es mediante una red de ángeles inversionistas que pueden aportar entre 2 y 20 millones de pesos en una sola intervención. El segundo es a través de un fondo de inversión con capacidad de entre 250 mil y 2 millones de dólares. Esto se da en más exhibiciones; la primera puede ser de hasta 500 mil dólares.

Resultados:

La red de ángeles ha invertido en 15 compañías, y el fondo de inversión, en 20.
http://angelventures.vc/

Otra opción es Jaguar Ventures, fundada en 2013.

"Buscamos que el emprendedor llegue a nosotros por un trabajo de networking, que sean empresas escalables, que tengan una visión de consolidarse a largo plazo y que sean agresivos en los negocios", dice Eric Pérez Grovas, fundador y director.

¿Cómo funciona?

+ Apoya empresas con montos de inversión que pueden rondar entre 350 mil y 500 mil dólares, además de ofrecer mentoría semanal.

Resultados:

Han invertido en 6 compañías.
http://www.jaguarvc.com/

Crédito joven

Un tipo de financiamiento que ofrece el Gobierno es el Crédito Joven del Inadem, que se otorga a nuevos emprendedores y empresas en operación a través de los bancos comerciales Bancomer, Santander, Banamex y Banregio.

Para nuevos emprendedores, hay dos tipos de préstamos:

De 50 mil hasta 150 mil pesos a emprendedores que realizan un programa de incubación en línea.

+ Plazo: 48 meses.

+ Periodo de gracia: 12 meses.

+ Tasa fija de interés anual: 9.9%

+ Garantía: solo aval.

De 150 mil hasta 500 mil pesos a emprendedores que realizan programa de incubación presencial.

+ Plazo: 48 meses.

+ Periodo de gracia: 6 meses.

+ Tasa fija de interés anual: 9.9%

+ Garantía: aval con bienes inmuebles (no se gravan).
Ellos lo cuentan:
Conoce las experiencias de tres emprendedores que se encuentran en distintas etapas de negocio.

Agustín Aguilar
+Edad: 25 años
+ Empresa: Cervecería Cyprez
+ Etapa: piloto

En enero de este año arrancó su propio negocio de producción de cervezas artesanales y algunos productos fermentados de miel para distribuirlos en establecimientos de la Ciudad de México.

"Estos últimos tres meses han sido los más movidos. Un amigo y yo compramos una planta piloto para ir haciendo fórmulas, probar el producto, registrar la marca y hacer las proyecciones financieras", comenta.

Mediante catas con familiares y amigos, siguen evaluando los sabores y mejorando el producto.

Además, quieren rehacer la planta, eficientar sabores y poder vender mil 500 litros al mes en 5 meses.

La ventaja que tienen, considera, es que no esperan un dividendo pronto de la empresa, pues este proyecto no es su fuente base de ingresos.

+ Financiamiento: hasta el momento, Agustín no ha recurrido a ninguna incubadora o fondeadora, pues cree que el proceso para recibir fondos es muy tardado, por lo que él y su socio han utilizado dinero propio.

Diego Cárdenas

+Edad: 29 años
+ Empresa: Bamboo Cycles
+ Etapa: primeros frutos

A finales de 2007, mientras estudiaba la carrera de Diseño Industrial en la UNAM, creó su propia bicicleta hecha de bambú en el garaje de su casa.

Tras notar que a la gente le gustaba, se dio cuenta de que podía lanzar una marca de bicis ecológicas, únicas para el mercado mexicano.

Tres años más tarde, con el garaje como taller y tras obtener financiamiento de su mamá, arrancó solo su empresa.

Aunque ha logrado posicionarse en el mercado mexicano con ventas offline y online, Diego comenta que el proceso de emprender no fue tan fácil.

"Fue difícil vender algo de un material tan distinto y hacer que confiaran en la calidad", cuenta sobre su experiencia.

Ahora, con un taller establecido y un equipo de seis personas, reporta ventas de 340 bicicletas al año.

"El siguiente paso es tener más fábricas en diferentes puntos del País para evitar gastos de envío y después hacerlo a nivel internacional", adelanta.

+ Financiamiento: inició con capital familiar y luego pidió apoyo del Fondo para el Desarrollo Social de la Ciudad de México (Fondeso), fideicomiso creado por el Gobierno del Distrito Federal que pertenece a la Secretaría de Desarrollo Económico.

Los créditos se otorgan por un monto de entre 5 mil y 250 mil pesos con base en las necesidades, capacidad de pago del solicitante y el análisis de riesgo del proyecto.

Alejandro Cantú

+Edad: 29 años
+ Empresa: SkyAlert
+ Etapa: expansión

Interesado desde la universidad en alertar sobre eventos naturales que pueden llegar a convertirse en catástrofes, a Alejandro la idea de la aplicación que avisa con 30 y hasta 60 segundos de anticipación sobre un sismo se le ocurrió por un viaje que él y su hermano realizaron en 2010 a Montreal, Canadá, para una convención en la que conocieron las plataformas que utilizaban en otros países y se dieron cuenta de que lo hacían con un sistema con base en telecomunicaciones.

"Decidimos hacerlo, y primero recibíamos la información del Sistema de Alerta Sísmica, pero notamos que no era suficiente: faltaban muchos factores de información para tomar una decisión más completa en caso de un sismo. Entonces decidimos ir a Japón y traer nuestros propios aparatos", explica.

SkyAlert empezó con un equipo de 3 personas. Hoy cuenta con 75 empleados para manejar una app de 50 mil usuarios.

Ahora buscan lanzar el producto en el mercado internacional. La primera ciudad para expandirlo será California.

"Esperamos iniciar con la expansión el siguiente año en Estados Unidos y en seguida América Latina con Chile", indica.

+ Financiamiento: inició con capital de la familia; después, con ángeles inversionistas, y solicitó apoyo del programa de capital financiera de Nacional de Financiación, Nafi. Actualmente esperan respuesta de las convocatorias 2.8 y 3.3 del Inadem.
Hora de publicación: 00:00 hrs.

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