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Desalienta el fisco importar gasolina


Luis Valle
Aunque la gasolina es hoy un 26 por ciento más barata en Houston —el mercado de referencia estadounidense— que en México, a los privados no les conviene importar el combustible por la alta carga fiscal que se cobra al cruzar la frontera.

Los impuestos provocan que el costo final de un litro de gasolina Regular importada —equivalente a la Magna—, incluyendo la logística, resulte al menos un 6.1 por ciento más caro que el precio máximo en México, de 13.40 pesos.

Esto porque importar gasolina a un precio de mayoreo en Houston de 1.31 dólares por galón (unos 6.48 pesos por litro) y trasladándola por la vía más económica, resulta en 14.22 pesos por litro, incluyendo el pago de cuatro impuestos en México.

Por lo tanto, Gerardo Cantú, empresario gasolinero y socio de Petrorack, aseguró que si un particular consigue el combustible en esas condiciones, para vender en México tendría prácticamente que deshacerse de su margen de ganancia.

Agregó que cambios como el que la Secretaría de Hacienda realizó en mayo a la fórmula con la que fija los precios tope de las gasolinas, no generan certidumbre e impiden establecer contratos de largo plazo para el suministro.

Con él coincidió Guillermo Aboumrad, director de estrategias de mercado de Finamex Casa de Bolsa, quien añadió que para fomentar las importaciones, el Gobierno federal debe eliminar la banda de precios que estableció Hacienda.

"Si el objetivo de las autoridades es acelerar y fomentar las importaciones, entonces el precio de la gasolina tendría que liberarse cuanto antes, ya que los privados no tendrían incentivos para vender por debajo de sus costos", argumentó.

Esta situación se presenta pese a que las empresas ya pueden importar, por decreto presidencial, desde el 1 de abril, y a que desde entonces la Secretaría de Energía ha emitido 85 y 113 permisos para esa actividad en gasolinas y diésel, respectivamente.

Otras cuestiones, como la falta de una norma que homologue las mezclas de oxigenantes y otros aditivos entre Estados Unidos y México, así como la volatilidad del tipo de cambio, complican la factibilidad del negocio.

Incluso, la titular de la Comisión Federal de Competencia Económica, Alejandra Palacios, aseguró recientemente que existen vacíos legales para que los privados puedan importar combustibles por barco.

De los precios finales en julio, la gasolina en México tiene un 44 por ciento de impuestos por cada litro vendido en el caso de la Magna, 38 por ciento en la Premium y de 52 por ciento en el diésel.

En Estados Unidos, los impuestos son del 20 y 22 por ciento del precio al consumidor en las gasolinas y diésel, en ese orden.

Hora de publicación: 00:00 hrs.
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