OPINIÓN

'Campaña de desprestigio'

Carlos Bravo Regidor EN REFORMA

3 MIN 30 SEG

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Sostener que una noticia desfavorable o una revelación periodística constituyen una "campaña de desprestigio" se ha convertido en una de las evasivas predilectas de la política mexicana, en uno de los recursos más deplorables y al mismo tiempo más trillados de los últimos tiempos. De López Obrador a Mario Delgado, de López Gatell a Claudia Sheinbaum, de Manuel Bartlett a Delfina Gómez, de Cuauhtémoc Blanco a Cuitláhuac García, todos tratan de guarecerse en el pueril alegato de que los escándalos mediáticos que los señalan son producto de intereses o grupos adversos a su causa y están motivados, fundamentalmente, por el afán de perjudicarlos. Así, convierten una información que les demanda explicaciones en una denuncia contra sus adversarios y, de paso, contra cualquier medio de comunicación que la haya difundido.