OPINIÓN

Monopolio del patriotismo

Jesús Silva-Herzog Márquez EN REFORMA

4 MIN 00 SEG

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Los representantes nacionales que discrepan del Presidente son delincuentes. Así lo dejó dicho el Presidente con mucha claridad. No hablaba de "traición a la patria" a la ligera. Se refería a un tipo penal concreto y, para que la cosa se entendiera, dio lectura al artículo 123 del Código Penal Federal. El delito de los discrepantes podría llevarlos a pasar cuarenta años en la cárcel. A su juicio no había duda de que el tipo penal se había cubierto con el crimen de votar contra su proyecto. Su rechazo a una iniciativa de reforma constitucional era, nada menos, que un acto contra la independencia, la soberanía y la integridad de la nación. A las cosas por su nombre. Nada de hipocresías: ser oposición es un delito.