OPINIÓN

Un merengue

Alma Delia Murillo EN REFORMA

4 MIN 00 SEG

Icono para compartir en redesIcono para compartir en redesIcono para compartir en redesIcono para compartir en redesIcono para compartir en redes
Los precios de los objetos por los que nos rompemos la osamenta trabajando siempre me han parecido fuera de toda lógica, de una arbitrariedad pasmosa, me atrevería a decir fascinante si no fuera porque sudo cada gota para pagar la medianía de mi existencia. Ahora me explico: hace dos noches se me rompió un diente y salió volando la corona de porcelana que reparaba esa parte de mi maltrecha dentadura; por ser fin de año temí que mi dentista se encontrara fuera de México y entré en pánico de los pies a las raíces molares, no exagero, tendrían que haberme visto semichimuela y con las fiestas decembrinas en puerta.