OPINIÓN

Las acciones de la ministra Yasmín Esquivel Mossa son reprochables desde un plano ético. Habrá que recordarle que no basta aparentar congruencia

Una ministra inmoral

COLABORADOR INVITADO / Juan Jesús Garza Onofre EN REFORMA

4 MIN 00 SEG

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En medio de una pandemia, mientras continúan las restricciones de movilidad no esenciales a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos, al momento en que la impartición de justicia se ha enfrentado a múltiples obstáculos, a la ministra de la Suprema Corte Yasmín Esquivel Mossa le pareció sensato ir a conocer una sala de lactancia con su nombre al consulado de San Antonio, Texas.