OPINIÓN

A pesar de la búsqueda frenética de vacunas y medicamentos, la contención de la infección seguirá dependiendo de la responsabilidad social e individual

Pandemia, gobierno y sociedad civil

COLABORADOR INVITADO / Antonio Lazcano Araujo EN REFORMA

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¿Existe alguna razón que justifique el optimismo oficial con el que noche a noche los voceros de la Secretaría de Salud afirman que hay una tendencia descendente de la pandemia de CoVid-19? Aunque todo indica que las autoridades siguen apostando por la inmunidad de rebaño, sabemos que ésta no se alcanzará mientras no exista una vacuna. Tampoco conocemos variantes menos letales del virus. El SARS-CoV-2 acumula mutaciones y cambia constantemente, pero la rapidez con la que lo hace es mucho menor que la de otros virus de RNA como el de la influenza y el del SIDA. Como se trata de un patógeno nuevo, el SARS-CoV-2 se está propagando entre nosotros con una rapidez mucho mayor que con la que cambia genéticamente. Seguimos siendo presa de poblaciones virales esencialmente iguales a las que se reportaron desde principios de año. Esta es una buena noticia, porque significa que cuando estén disponibles vacunas y antivirales protegerán a la población durante mucho tiempo.