OPINIÓN

Sin voz propia

Guadalupe Loaeza EN REFORMA

4 MIN 00 SEG

Icono para compartir en redesIcono para compartir en redesIcono para compartir en redesIcono para compartir en redesIcono para compartir en redes
Claudia Sheinbaum no tiene voz propia. De allí que cuando la escuchamos en sus peroratas, el timbre de su voz nos parece tan distorsionado. Se diría que desde que empezó la campaña recurre a una voz que le es totalmente ajena, no es la suya, es la de su mentor, pero por más que quiera imitarla, no le sale bien. La de Claudia es una voz desprovista de emoción, plana, metálica y sin fuerza. Tal vez se deba a que tiene una caja torácica muy estrecha, por eso, aunque haga un enorme esfuerzo para que se escuche muy lejos, simplemente resulta desagradable pero sobre todo falsa, porque puja. No le queda, quién sabe de qué parte del cuerpo le saldrá, es como si hubiera sido grabada y reproducida cada vez que quiere hablar en público.