OPINIÓN

Delfina diezmada

Denise Dresser EN REFORMA

4 MIN 00 SEG

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Había una vez una funcionaria tan convencida de su fe en el Señor de los Cielos, el Líder Supremo, el Comandante y el Rayo de Esperanza, que comenzó a violar la ley para complacerlo. Aunque presumía formar parte de un movimiento político y espiritual que transformaría al país, no tuvo reparo en armar una red de financiamiento irregular para apoyarlo. Aunque se vanagloriaba de la autoridad moral que poseía, como presidenta municipal retuvo el 10% del sueldo de cientos de trabajadores públicos, y desvió ese dinero para financiar la formación de Morena. Siguiendo la vieja costumbre de prominentes miembros del perredismo como Carlos Ímaz, Rosario Robles, René Bejarano, y Pío López Obrador, decidió aportar fondos a la causa, porque el fin siempre justifica los medios. Y como los fines de su jefe, el Macuspano Mayor, siempre son buenos, los medios priistas terminan justificados, limpiados, purificados.