OPINIÓN

Elogio de la locura

Jorge Volpi EN REFORMA

3 MIN 30 SEG

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El paciente sufre de delirios de persecución, alucinaciones -afirma recibir los consejos de sus perros muertos-, coprolalia o acaso síndrome de Tourette -no para de gritar frases como gusano arrastrado, zurdo de mierda, pelado asqueroso, chupasangre, parásito, enano diabólico o parásito de mierda-, drásticos cambios de humor -pasa de la euforia a la catatonia en unos segundos-, arranques de agresividad, en los que se le inyectan los ojos de sangre y, por supuesto, un trastorno narcisista extremo que lo lleva directo a la megalomanía. Sería el manido caso del interno en un psiquiátrico que afirma ser el presidente de Argentina si no fuera porque es el presidente de Argentina.